La Democracia Cristiana y su intríngulis en Maipú.

portadatipo

La lucha interna de la democracia cristiana, podría tener como corolario, la pérdida de la alcaldía en la comuna de Maipú.
Ya le pasó una vez a la falange, que por no ponerse de acuerdo a tiempo, entregaron el gobierno comunal a un representante de la derecha (Roberto Sepúlveda Hermosilla) en las elecciones del año 2000.

Para más claridad de este fenómeno, recordar que en dicha elección, Sepúlveda obtuvo 25.271 votos y quién era el alcalde, el DC Herman Silva Sanhueza obtuvo 23967 votos, es decir perdió la alcaldía de Maipú por 1.304 votos.
Paradojalmente sus compañeros de ruta y camaradas de partido candidatos en la misma lista en la elección, tuvieron los votos que le faltaron a Silva Sanhueza. (Ovalle en lo suyo obtuvo 1757 votos, y Mauricio Soto 4.962 votos) cada uno o la suma de ambos hicieron la diferencia que causó la derrota de la entonces concertación y de su camarada.
La historia parece repetirse, salvo que ahora el desconcierto es previo a las elecciones y los factores son levemente distintos a pesar que los personajes en algunos casos son los mismos (…claro con 15 años más a su haber).
Hoy la Democracia Cristiana, que en Maipú ha sido el único conglomerado que ha llegado a la alcaldía apoyado por sus socios de la ex concertación y ahora Nueva Mayoría incluido el PC, (Herman Silva, Alberto Undurraga y Christian Vittori), tiene nuevamente en ascuas a sus aliados con los que comparte el centro de la política local (más a la izquierda ahora hay otros movimientos)., y es que les ha surgido una causa sobreviniente de un tema judicial, conocido como el caso de la basura, que mantiene pendiente las aspiraciones de reelección de su principal figura política en la comuna, el actual alcalde Christian Vittori, que es parte de la investigación judicial, sin conocerse una fecha de término de la misma.
No hay atisbos(serios) en los socios de la Nueva Mayoría por demostrar con fuerza la voluntad de disputar el cupo de la opción alcaldicia, más bien se les percibe hasta la fecha como observadores y opinantes de lo que pasa en la DC.,
Por eso es que algunos advierten de este intríngulis de la democracia cristiana en Maipú, una suerte de película de suspenso que tiene a algunos analistas del acontecer local expectantes tratando de adivinar el futuro político de la comuna.
Una contribución a este desasosiego y/o confusión se podría ofrecer haciendo algunas sencillas especulaciones en torno a posibles movimientos en la movediza arena política interna de la DC.
• Si la actividad política local no hubiese tenido el detonante del caso basura lo más probable que la candidatura de la DC hubiese estado resuelta con o sin primarias en favor del actual alcalde Vittori., mejor aún con posibilidades claras de reelegirse para un nuevo mandato.

• En el actual escenario que pone dudas a esta hipótesis es altamente probable que el establishment falangista se convenza que lo más seguro es importar a Maipú un candidato (conocido), para dar la pelea en una comuna declarada como incierta en los resultados de los próximos comicios municipales.

• En el ámbito estrictamente local, los nominados para una primaria (no tan clara) serían hasta el momento el actual CORE Freddy Campusano y el concejal Mauricio Ovalle., además del alcalde Vittori, que podría ser admitido a participar en su calidad de independiente (el congeló su militancia para efectos de asumir su defensa en la investigación judicial que le afecta), esta eventual participación dicen sería resuelta el 28 de diciembre.

• Podría ser que al margen de la DC y sus decisiones, Vittori perseverara en su candidatura a todo evento, en este caso otra vez, como en el año 2000, la mesa quedaría puesta y servida para la opción de la derecha, en cualquiera de sus formatos.

• La lucha interna de la DC, podría terminar con una supuesta primaria entre solamente dos precandidatos; Campusano y Ovalle, esto sería el triunfo del emprendimiento de dos representantes de la democracia cristiana, que no tienen nada de nuevo, excepto las ganas de desbancar a su correligionario alcalde, para hacer una nueva promesa de gobierno comunal, un relato que en algún momento tendrían que dar conocer para que los electores sepan que diferencia a los políticos de una misma especie.

• La pasión, las convicciones ideológicas, el apego a los ritos y la doctrina partidaria, son bienes acuñados desde la tradición política, a la que los tiempos han agregado el efecto del candidato, algunos siúticos le llaman “empatía”, antes se le reconocía como “magnetismo” o atracción del candidato, capacidad discursiva, también se suman la claridad de sus “ideas fuerza”, “programa de trabajo” efectividad y condición de liderazgo en la transmisión de un relato (en ejes temáticos relevantes como salud, educación, seguridad , servicios y beneficios sociales, visión de comuna, ciudad, etc)

Cuando los electores voten en las primarias o en las elecciones municipales de octubre del 2016 y en sucesivos eventos eleccionarios, tratarán de encontrar todos o algunos de estos atributos en los candidatos propuestos.

En ese momento se sabrá si La DC, Habrá dado con el estándar, o si alguno de sus socios, -lo que hoy parece más lejano- deja la banca para saltar a la cancha y medir sus posibilidades en u8na carrera por la alcaldía.

El problema mayor resulta ser, el áspero camino del actual alcalde, que de no haber complicado su opción, habría tenido claramente resuelto el tema para la Nueva Mayoría con una candidatura potente de nivel local.

Todavía no resulta claro, más allá de los deseos, si el consejero regional Freddy Campusano es la carta que puede asumir el relevo de Vittori, para enfrentar una candidatura fuerte de la derecha, siendo en todo caso dentro de las probables figuras locales de la Nueva Mayoría, el que tendría la mejor posición, y con él se agotarían las opciones desde Maipú, no obstante hay anuncios y precandidatos por doquier, pero…

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