Colegio de Profesores, más consultas, más marchas…

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Pocos gremios deben existir en la faz de la tierra, que tengan la paciencia  y tolerancia que reina en los profesores de Chile.

Les llenan de homenajes, les denominan “arquitectos del futuro”, “maestros” y una serie de otras lisonjas con las que les han confundido para  llenarles el espíritu y vaciarles los bolsillos.

En su nombre, un cortejo de ideologizados dirigentes, les han mantenido históricamente aferrados a la esperanza de tiempos mejores, preguntándoles unas y otra vez sobre cuestiones baladíes, de las que anticipadamente tenían respuestas y negociaciones ya terminadas.

Les cambiaron la pertenencia del estado y les pusieron en la órbita de los municipios y alcaldes de turno como celadores de la educación.

Les prometieron una asignación que por decreto ley les corresponde a los funcionarios públicos, ellos incluidos, ( decreto ley N° 3.551 de 1980),  y tras 37 años de lucha, marchas, denuncias , consultas y un triste desaparecimiento de miles de profesores /as) beneficiarios(as) fallecidos(as)  en el intento, todavía resuenen las voces  intermitentes de envejecidos(as) y desgastados(as) luchadores (as), que hacen sentir sus voces para repetir con desgarrador sentimiento que  “el Ministro(a) se olvidó que un profe lo (la) educó”.

Gobiernos de equidad, que pensaban en la gente, que traerían alegría y que prometieron reivindicar a los profesores(as) de Chile, les aplicaron primero las sagradas escrituras del modelo de mercado que heredaron, de la dictadura corregido y aumentado. Entonces les taparon a evaluaciones de especialidad de desempeño, vigilancias de clases, supervisiones, manuales, programas especiales, Consejos escolares,Protocolos temáticos de convivencia, inclusión, bulling, embarazo adolescente, agresión de adulto a menor, de menor a adulto, de menor a menor,  formación ciudadana, efectividad y género, seguridad escolar, plantas docentes, ADVIS, SNED,AEP, , portafolio, pruebas de evaluación progresiva, Simce, PSU etc.por cierto todo esto bien  vigilado, monitoreado , fiscalizado por una nueva y  frondosa legión de especialistas multiprofesionales anidados en la  superestructura  fiscalizadora  formada por el propio MINEDUC, la Agencia de “Calidad” ; la Superintendencia de Educación etc.

Históricamente, cada negociación del Colegio de profesores, terminó con la aceptación de  alguna de estas ofrendas, como recompensa, de unas cuantas chauchas para los profesores y el cometido bien cumplido de los dirigentes que tributaron méritos para sus referentes políticos.

Claro, además ha habido, reformas, reformitas, cambios cosméticos, proyectos de ley, leyes, que han ido confinando cada vez más, las aspiraciones reales y legítimas de los docentes, cuyas voces son cada vez menos escuchadas, porque como dice insistentemente el actual Presidente del Gremio  el profesor Mario Aguilar, el profesor dejó de ser valorado como experto en lo que hace, rol que se pretende recuperar (lo mejor de la vida es la ilusión – Honoré de Balzac- )

El actual presidente del gremio  – Aguilar – , cautivó con su discurso de refresco y fue ungido como líder o mejor dicho presidente de los profesores, ayudado por el cansancio y hastío que provocó una repetida administración encabezada por el militante comunista Jaime  Gajardo, que terminó por decepcionar a su gremio que entendió que los verdaderos intereses  de la dirigencia, estaban más por el lado de su partido y del gobierno que formaban parte.

Aguilar,   debe haber aprendido esta lección porque él también fue parte de este directorio, que muchas veces con el afán de entretener a sus asociados inventó consultas a los profesores para hacerles sentir que estaban participando , aunque en realidad estaban “empatando”, porque ya sabían lo que se venía y que políticamente ya lo tenían acordado.

Por esto las señales de la nueva dirigencia del Colegio de profesores, a lo menos introducen alguna cuota de inquietud, dado que los caminos escogidos para la representación del gremio, son las mismas de siempre y claro está es importante marchar y meter bulla en una  ciudad porque a los profesores no se les paga lo que corresponde, pero quizás resulte más provechoso para la causa de los profesores, que los dirigente concurran a los tribunales y a todos aquellos organismos que tengan competencias para acoger denuncias o actos ilícitos de las autoridades y de este modo se pronuncien en justicia.

Por otro lado se oye decir quejumbrosamente que hacen solicitudes, que no los reciben, que no tienen respuestas y cabe entonces preguntarse ¿cómo están haciendo una nueva consulta nacional, de dudosa objetividad y consistencia, tan inducida como todas las que históricamente se han hecho, desafiante, de rechazo y amenaza al statu quo , si al final nadie los va a tomar en cuenta?

¿han separado en su discurso con los profesores lo utópico de lo posible, para no volver a dañarlos con falsas expectativas.

Los profesores, están legítimamente expectantes de que esta nueva dirección pondrá un sello distinto y efectivo a su gestión, mientras tanto hay una respetuosa espera y quizás sea muy temprano para preguntar a Aguilar y sus acompañantes  como decía el  célebre  Bugs Bunny ¿Qué hay de nuevo viejo?